La popular intérprete participa de nuevo en MallorcÒpera, en esta ocasión en el castillo de Son Mas el 23 de julio con un recital en el que interpreta a Puccini, Falla, Granados y Lorca

Para la reconocida soprano vasca Ainhoa Arteta, formar parte del festival MallorcÒpera parece que se está convirtiendo en una cita ineludible, ya que visitará la isla por cuarto año consecutivo en la octava edición del recital. Será el 23 de julio a las 22 horas y en esta ocasión el encuentro con la lírica tendrá lugar en el castillo de Son Mas, en el marco de las Nits a la Fresca de Andratx. El impulsor y pianista, Francesc Blanco, pondrá las notas de cuerda a la voz de la popular cantante para interpretar a Puccini, Granados, Obradors, el contemporáneo Miquel Ortega con su homenaje a Lorca y, sobre todo, a Manuel de Falla el año en que se cumple el 150 aniversario de su nacimiento.
«Es el gran compositor de la música española. Hay muchos, pero gracias a él comenzó a ser interpretada a nivel internacional y con cantantes extranjeras muy reputadas, sobre todo sus siete canciones populares», destaca Arteta refiriéndose a los temas que también ella glosará. «Es un compositor único al que debemos muchísimo. En su momento no fue tratado como correspondía, muy típico español, por lo que se marchó a Argentina. Poco antes de morir, pidió que toda su obra fuese quemada y menos mal que no le hicieron caso, aunque algo acabó quemándose», recuerda del autor de la ópera La vida breve y «toda una música maravillosa, una auténtica joya».
Recital purista
El programa escogido por la soprano tiene el hilo conductor de compositores de la misma época que Falla o próximos a su escuela, y conforma «un recital purista de canciones musicadas, que es el néctar del repertorio, ya que son las mejores poesías junto a los mejores músicos. Para mí y para el público es la oportunidad de disfrutar del trabajo más puro de estos profesionales a nivel vocal e instrumental». A ellos se añade el compositor Miquel Ortega, que musicó a Federico García Lorca, «también coetáneo de Falla». La intérprete hace este guiño para introducir en el concierto «las tres espléndidas canciones (Memento, Romance de la luna luna y Canción del jinete) de Ortega. He tenido el gran honor de interpretarlas con él al piano, ya que poder cantar una obra delante de su autor no es habitual en música clásica».
Además, ambos han llevado a escena varias óperas, «un reto nada fácil porque la lírica obviamente ha sido creada para voz y orquesta. Sin embargo, cuando tienes esta reducción a canto y piano, el músico tiene que ser un virtuoso para lograr introducir muchísimas más notas de las que están escritas y darle los colores adecuados», argumenta Ainhoa Arteta.
Las adaptaciones líricas han sido una constante a lo largo de su carrera, también a nivel de escenografía, donde a menudo los libretos se trasladan a los tiempos contemporáneos. «Hay directores de escena que hacen auténticas maravillas, como Robert Carsen o Calixto Bieito, y otros convierten los clásicos en mamarrachadas que no quedarán para los anales de la historia de la ópera». Opina que «los libretos de algunas obras necesitan evolucionar, pero hay que hacerlo con un escenógrafo que dé el sentido adecuado».
Música actual
La música actual ha entrado en su vida como intérprete en varias ocasiones, entre ellas al publicar el disco Don’t give up, «de boleros y temas anglosajones tipo jazz», describe; y no tendría «ningún problema en volver a aceptar un proyecto contemporáneo». De hecho, «me encanta cantar con mis hijos en casa música actual, soy una fanática de Bruno Mars y estuve el otro día en su concierto en Madrid, que fue inolvidable», relata. Y añade que en las reuniones familiares, sacan las guitarras y suena lo que se tercie.
Su padre fue quien le metió el gusanillo de la lírica al regalarle con cinco años un disco de Maria Callas. «Era la primera vez que oía una voz así y supuso tal impacto que, pese a ser pequeña, la seguí escuchando y me enamoré de la ópera». Afirma que «hay un antes y un después de la Callas en el mundo de la lírica debido a que ella introdujo la teatralidad en los roles, arriesgando al máximo la expresión corporal y la vocal para cantar, dando a sus personajes una gran veracidad».
Ainhoa Arteta también estudió interpretación y se formó a nivel musical en EEUU, donde aprendió asimismo que «darse a conocer es tan importante como la carrera vocal». Por eso quienes apenas la conocían como cantante pueden haberla visto en programas como Prodigios y MasterChef Celebrity, donde llegó a la final de la quinta edición. De todos modos, asegura que no es buena cocinera. «Se me quema casi todo porque empiezo a cocinar, después me pongo a cantar y me olvido de lo que tengo en los fogones».
Fuente: diariodemalloraca.es