AINHOA ARTETA ENTUSIASMA A SU PÚBLICO EN ROQUETAS

El apoteósis final de la noche llegó cuando Ainhoa Arteta interpretó ‘La Tarántula’ y, mientras cantaba, bajó al patio de butacas y se puso a buscarla

Ainhoa Arteta entusiasmó al público en el recital lírico, junto al pianista Javier Carmena, que ofreció el sábado en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar. La reconocida soprano internacional volvía 14 años después para brindar un programa con alguna de las más bellas y exquisitas melodías, canzonette y canciones españolas de concierto.     

La actuación, organizada por Indalo Producciones, constituyó un fabuloso viaje musical por Francia, Italia y España a través de un repertorio que incluyó, en la primera parte, obras de los compositores Gabriel Fauré donde hizo ‘Chanson d’amour’, ‘Automme’ y ‘Mandoline’. La propia Ainhoa Arteta fue comentando cada una de las canciones que interpretó a lo largo de la noche, en un gran recital, muy ameno, que se desarrooló en el transcurso de dos horas.

Javier Carmena interpretó en solitario ‘Intermezzo’, de Manon Lescaut, y regresó al escenario Arteta para hacer varias canciones de Giacomo Puccini. Primero cantó la nana ‘E l’uccellino’, y continuó con ‘Sogno d’or’ y ‘Sole e amore’ (Mattinata). Y, tras cada una de ellas, el público aplaudió cada vez más la actuación de la cantante, acompañada de forma magistral por el piano de Javier Carmena.

Tras hacer ‘Lontananzas’ al piano solo, llegó la parte dedicada al maestro Antón García Abril, que trabajó mucho con Ainhoa Arteta y del que la soprano subrayó que «es uno de los mejores músicos que ha dado el siglo XX y XXI, y yo tuve la grandísima suerte de trabajar con él como compositor y hacía obras para mí. Fue un privilegio poder trabajar con este gran maestro».

La artista vasca hizo ‘Tres canciones de Valldemosa’, donde se incluían en este recital ‘Agua me daban a mí’, ‘A pie van mis suspiros’ y ‘No por amor, no por tristeza’; un cierre brillante a la primera parte de esta actuación magistral.

En la segunda parte, Arteta y Carmena interpretaron piezas de Fernando Obradors, como ‘Al amor’, ‘Corazón ¿por qué pasáis?’, ‘Del cabello más sutil y ‘Coplas de Curro Dulce’. Seguidamente, llegaron las canciones de Manuel de Falla, del que Arteta subrayó que «hablamos de un músico que no fue reconocido en su tierra hasta muchos años después de muerto». Interpretó ‘El paño moruno’, ‘Seguidilla murciana’ y ‘Jota’.

Carmena al piano hizo el pasodoble ‘Mazzantini’ de Gerónimo Giménez, para finalizar con Enrique Granados con ‘La maja de Goya’, ‘El majo tímido’, ‘El tra-la-lá y el punteado’ y ‘El majo discreto’. Un colofón sorprendente que obligó a Ainhoa Arteta a regresar al escenario por los inagotables aplausos del público, junto a Carmena, para ofrecer un aria de ópera titulada ‘O mio babbino caro’.

Feliz de regresar a Roquetas de Mar, la artista dio las gracias al público por su asistencia. Y, como los asistentes no se ausentaban del Teatro Auditorio, volvió a interpretar una pieza dedicada a todos los que se marcharon a otro país en busca de una vida mejor, titulada ‘Maite’, de Pablo Sorozábal.

El apoteósis final de la noche llegó cuando Ainhoa Arteta interpretó ‘La Tarántula’ y, mientras cantaba, bajó al patio de butacas y se puso a buscarla. Una actuación, sin duda, sublime al contemplar a Arteta por debajo del piano, cuerpo sobre el escenario, buscando la dichosa tarántula. El público no pudo hacer otra cosa que ponerse en pie para despedir a una artista con mayúsculas.

Fuente: ideal.es

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